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#6 Vince Young. 13 atletas que quebraron y lo que podemos aprender de sus errores



Los atletas profesionales pueden formalizar contratos lucrativos y llevar una vida llena de opulencia. No obstante, esta prosperidad financiera puede ser fugaz si no se gestiona adecuadamente. Existen casos de deportistas que han dilapidado su fortuna tras retirarse, evidenciando la importancia crucial de la educación financiera. Asombrosamente, muchos atletas de élite enfrentan dificultades económicas debido a una falta de comprensión sobre cómo administrar sus finanzas, inversiones y gastos.

La educación financiera se torna imprescindible para los deportistas, dado que su trayectoria deportiva suele tener una duración limitada en el tiempo y sus ingresos pueden ser irregulares o disminuir drásticamente tras la retirada del deporte. Frecuentemente, los atletas jóvenes y exitosos pueden caer en la trampa del derroche, inversiones temerarias y asesoramiento financiero inadecuado. La carencia de conocimientos sólidos en materia financiera puede conllevar una mala gestión del dinero, deudas abrumadoras y, en casos extremos, la bancarrota. Resulta fundamental que los atletas comprendan cómo administrar sus finanzas de manera más eficiente y desarrollen una mentalidad a largo plazo que les permita salvaguardar y acrecentar su patrimonio, incluso después de finalizar su carrera deportiva.

En el artículo de hoy hablamos de Vince Young, que fue un destacado quarterback universitario para los Longhorns de la Universidad de Texas. Lideró al equipo hacia la victoria en el campeonato nacional universitario sobre los Trojans de la Universidad del Sur de California en el Rose Bowl en 2006. Su desempeño en el campo durante su carrera universitaria llevó a que fuera seleccionado como la tercera elección en el Draft de la liga profesional de fútbol americano (por sus siglas en inglés, NFL) por los Tennessee Titans ese mismo año.

Según Spotrac1, Vince Young firmó un contrato de 6 años con los Tennessee Titans, que incluía 25.700.000 $ garantizados y un salario anual promedio de 9.666.667 $. A lo largo de su carrera, también fue contratado por los Philadelphia Eagles, Buffalo Bills y Green Bay Packers. En total, llegó a percibir 35.390.000 $:

Fuente: Spotrac

Aunque su futuro en la NFL parecía prometedor, Bleacher Report2 también señaló que su trayectoria como jugador realizó un giro que no se esperaba. Su nivel de juego disminuyó y una lesión menor en la mano en 2010 lo llevó a una espiral descendente, lo que finalmente resultó en la separación definitiva entre Young y la franquicia de los Titanes.

Aunque Vince Young luchó por estar a la altura de la expectativa de su talento futbolístico, en su vida personal, sus finanzas reflejaron sus resultados en el terreno de juego. Según informa Sports Illustrated3, el jugador presentó una solicitud de bancarrota en 2014. “Los documentos judiciales mostraron que Young identificó activos entre 500.001 y 1 millón de dólares junto a una deuda de entre 1.001.000 y 10 millones de dólares”, según compartió el medio en 2017.

Pero ¿cómo llegó hasta este punto?

Fueron sus hábitos de gasto los que contribuyeron a su declive financiero; según un informe de Sportscasting4, Young era conocido por su afición por una distribuidora de pasteles de queso y una cadena de restaurantes de Estados Unidos. Supuestamente, gastaba en sus locales unos 5.000 $ a la semana. Además, se dice que gastó incluso 15.000 $ en una sola comida en ese lugar.

En otro incidente, Young, supuestamente, compró todos los asientos de un vuelo de una aerolínea porque deseaba privacidad. Estos incidentes no fueron los únicos factores que contribuyeron a la situación de Young. Además, admitió que no se tomaba en serio sus finanzas y las dejaba en manos de su asesor y una persona que contrató como su mánager.

Después de declararse en bancarrota, Young revisó los archivos presentados con su abogado y encontró documentos con firmas falsificadas e inversiones en proyectos y negocios de los que no tenía conocimiento. En un momento dado, se pagaron 600.000 $ a una empresa fundada por un actor que conocía, pero no sabía que había asociado su nombre con esa empresa, según Sports Illustrated.

Aunque las cosas parecían desalentadoras, Young se tomó tiempo después de su bancarrota para recuperarse. Contrató a otro asesor financiero, consiguió un trabajo en el campo de la radiodifusión, estableció una asociación con una empresa de transporte y con una empresa de bienes raíces.

¿Qué podemos aprender de la bancarrota de Vince Young?

  1. Gestión financiera personal: Resulta imperativo que las personas, especialmente atletas profesionales con ingresos sustanciales, aborden con seriedad la administración de sus finanzas personales. Realizar gastos irresponsables y confiar ciegamente en asesores financieros puede tener consecuencias negativas.
  2. Adecuación al nivel de ingresos: Aunque Young disfrutaba de ingresos elevados, su política de gastos superfluos y su falta de disciplina financiera lo condujeron a una situación de impago. Resulta esencial vivir acorde a los ingresos reales y resistir la tentación de gastar más allá de nuestras posibilidades, más allá de los ingresos que se puedan tener un momento dado.
  3. Educación financiera: Es de suma importancia que las personas adquieran conocimientos básicos en materia de finanzas y se instruyan sobre conceptos tales como inversión, presupuesto y planificación financiera. Al adquirir un mayor entendimiento sobre la gestión del dinero, se podrán tomar decisiones más fundamentadas y evitar errores onerosos.
  4. Supervisión y responsabilidad personal: Aunque Young confiaba en asesores financieros y en un miembro de su familia como administrador, es crucial que las personas supervisen y asuman la responsabilidad final de sus propias finanzas. Delegar de manera total la responsabilidad financiera puede dar lugar a situaciones problemáticas si no se ejerce una supervisión adecuada.
  5. Rastreo y auditoría: Tras su bancarrota, Young descubrió irregularidades en sus documentos financieros, incluyendo firmas falsificadas e inversiones desconocidas. Este incidente resalta la importancia de llevar un seguimiento regular de las finanzas personales y realizar auditorías de cuentas y transacciones para detectar posibles irregularidades o fraudes.

Aquí concluye el capítulo de hoy. En comparación con otros destacados atletas como Mike Tyson, Allen Iverson y Antoine Walker, quienes también han atravesado dificultades financieras, Vince Young se distinguió por su imprudente manejo de gastos, su excesiva confianza en terceros y el descubrimiento de irregularidades tras su bancarrota.

Dentro del ámbito deportivo, son numerosos los atletas profesionales que han enfrentado adversidades financieras, y el ex jugador de fútbol profesional americano Mark Brunell no es una excepción. En el próximo capítulo, nos adentraremos en su historia y su bancarrota, analizando las valiosas lecciones que podemos extraer de ella.

Fuente: By Keith Johnston from Vernon, Canada


[1] Fuente: enlace.

[2] Fuente: enlace.

[3] Fuente: enlace.

[4] Fuente: enlace.

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